Planetas Trans-personales

Más allá de Saturno tenemos tres planetas que vamos a considerar de una influencia extrema en nuestra vida. Estos son Urano, Neptuno y Plutón. Urano, descubierto en 1781 por William Herschel, Neptuno en 1846 por Johann Galle, y finalmente Plutón, hoy en día clasificado como nano-planeta, descubierto en 1930. Estos planetas son muy lentos, es decir se demoran mucho más en recorrer la eclíptica (trayectoria “aparente “del Sol alrededor de la Tierra), lo cual significa que van a durar mucho más en cada signo del zodiaco. Esta es la razón por la cual no son planetas personales sino generacionales; la influencia de cada uno se expande a reinos de transformación y superación de lo personal. Estimulan a través de experiencias muy poderosas la necesidad de crecimiento personal y espiritual, y permiten o vivir crisis muy intensas, o entenderse más a fondo para asumir necesidades profundas del espíritu. Así, los planetas transpersonales nos llevan más allá de lo individual, de lo personal, para liberar una influencia en y a través de lo colectivo.

Urano

 

Urano es el planeta del cambio, de la mutación. Urano da nacimiento a lo nuevo, al descubrimiento que no se puede calificar o atribuir a la memoria, y por ello resulta profundamente perturbador para la organización psíquica. Cuando Urano se manifiesta en tu vida pueden surgir momentos de cambio imprevisibles, momentos donde las cosas mutan, de repente son diferentes. Urano, desestructura, rompe y muta, cualquier orden preestablecidos para darnos la oportunidad de redescubrirnos, de viajar más allá de lo conocido y de dar nacimiento a lo nuevo, creativo y diferente. Donde nos influenciará, en que sectores de nuestra vida depende de la casa en la cual se encuentra y los aspectos que recibe.

Si eres muy Uraniana, es decir si tu Urano natal está ubicado en una posición muy fuerte, tendrás una fuerte necesidad de libertad, espacio y autonomía. Sería inadecuado darle características psicológicas a su posición por signo, ya que su influencia es mucho más de orden generacional; Urano demora 84 años en recorrer el zodiaco, es decir, se encuentra en cada signo durante 7 años. El 15 de Mayo 2018 entra a Tauro, en el cual se va a demorar hasta 2025; durante este periodo de tiempo es muy probable que haya un cambio de estructura mundial a nivel económico y financiero. Podríamos prever, por ejemplo, la valorización de las monedas virtuales durante este periodo…

Urano es regente del signo de Acuario.

Neptuno

 

Por su parte, Neptuno actúa como un despersonificador. Su idea es la de llevarnos mucho más allá de lo individual, dándonos la oportunidad de celebrar una conciencia colectiva donde el amor se expresa en su máximo poder universal, sin discriminación alguna. En este proceso donde se disuelve nuestro ego para dar luz a nuevos conocimientos, nos transmite a través de la sensibilidad, esto es, de nuestra receptividad, paquetes de información que disuelve estructuras y barreras pre-establecidas. Su poder es de resonar en lo colectivo, inspirando, cautivando, sembrando amor en los corazones para recordar lo esencial y lo divino que está en cada uno de nosotros.  Neptuno es más complicado, ya que, para llegar a un proceso de transformación espiritual y personal a través de su simbolismo, nos dará oportunidades para perdernos, disolvernos, confundirnos, engañarnos seduciéndonos a través del poder de la ilusión, Maya como la llaman los hindúes. Neptuno es una onda vibratoria que coge desde lo más profundo y remueve en perfecto y completo “silencio”. La sutilidad con la cual opera este planeta es tal que nos puede llevar a la quiebra, a la perdición absoluta, adicciones severas y destructivas, desconexión perfecta de la realidad. En cambio, Neptuno es una energía astral, que no responde ante las leyes Saturninas, razón por cual nos da el poder de ver, sentir e inspirar mucho más allá de lo pensado.

Neptuno rige el signo de Piscis, y se demora 164 años en dar la vuelta al Sol.

 

Cuando está fuertemente posicionado en tu carta natal, Neptuno te da una sensibilidad muy grande, difícilmente manejable en un principio. Tienes una intuición, receptividad y capacidad de percibir información desde los planes más sutiles e invisibles. El peligro es de perderte, ya que difícilmente ubicas límites entre lo que entiendes de los demás y la poca claridad que tienes acercad e ti-misma

Plutón

 

Para finalizar, el efecto Plutoniano es quizá el más fuerte de todos, no para comparar, sino para darse una idea de lo que representa. Plutón llega y destruye, aniquila, a través de procesos lentos, dolorosos, llevándonos muchas veces a la oscuridad. La oscuridad tal como está percibido en el mundo actual por lo menos. En lo profundo, Plutón es la iluminación, la llave que nos permite trascender nuestra existencia a través de un aprendizaje profundo, poderoso y complejísimo.

La energía de la muerte, de lo inevitable, de lo inquebrantable, es Plutón. Cuando pasa por acá, arrastra, destruye y aniquila todo lo que no sirve, todo lo que no es necesario aliviando nuestras maletas para seguir creciendo, entendiendo, amando con libertad. El problema en el fondo no es Plutón, sino esta tendencia del ser humano a querer permanecer en el sufrimiento y en el dolor, odiándose a si-mismo y proyectando eso en otros. Los aprendizajes de Plutón son los que nos transforman dese el espíritu, y nos llevan a ser otro, a pasar a otra etapa de nuestra evolución. Las palabras quizá no pueden ser suficientemente fuertes y poderosas para poder entender y medir la esencia de Plutón, eso dicho no para sembrar temor y terror, pero para tenerle respecto y tomar el tiempo de analizarlo. Plutón es nuestro lado oscuro, poderoso, rencoroso, celoso, posesivo, negativo, vampírico, y sumamente destructor; al entender el sentido de su expresión, dependiendo de nosotros mismos varía el tiempo de permanencia en el dolor y el sufrimiento, luego, tarde o temprano, nos lleva a la luz y al amor, al poder divino de la transmutación. Plutón es la oscuridad sin la cual no percibiríamos la luz. Plutón es lo imposible que se hace posible, a través de una fuerza de voluntad inquebrantable, de una fe inalterable.

Así Plutón da la capacidad de curar, de transformar, de elevarse más allá de los reinos de la realidad física de la vida, de viajar mucho más allá de lo poco que sabe el ser humano acerca de su existencia, del mundo donde vive y de hacia dónde se dirige.

Plutón es el regente de Escorpio, y recorre el zodiaco en 249 años; es el más lento de todos los planetas.

Bogotá, XX de xxxxx

2019

Preguntas y respuestas

  • CEIA - Facebook