Un poco de historia acerca de la carta astral 

“La Astrología es a la vez un arte, una ciencia y una sabiduría” Raymond Abellio

 

Astro: cuerpo celeste / logia: lógica o razón / Logos: lenguaje

Astrología: el lenguaje de los astros

 

Para hablar de Carta Astral es conveniente primero definir la Astrología, ya que estas son íntimamente vinculadas. En realidad, la Carta Astral es el mapa del cielo que se presta a la interpretación, mientras que la Astrología es el lenguaje y el conocimiento que permite realizar esta misma interpretación.

 

La Astrología es un lenguaje simbólico milenario, que interpreta los movimientos celestes de determinados astros a través de la eclíptica (la trayectoria aparente del Sol alrededor de la Tierra). Desde varios milenarios, el hombre ha cuestionado los astros en su intento de descifrar el enigma de su ser y de su destino sobre la Tierra. Su inquietud existencial primaria le proporcionó la voluntad de conocer el camino de su anhelo espiritual. Esta interminable interrogación bajo la poderosa bóveda estrellada participa a la obra de la naturaleza, donde el misterio humano se extiende a todo nuestro mundo hasta abrazar el cielo que lo envuelve.

Todas las culturas antiguas sin excepción alguna han mirado hacia arriba, viendo y honrando maestros, dioses y poderes superiores, interpretando los mensajes de estos movimientos estelares, cósmicos y naturales. En todas las civilizaciones y todos los continentes, de los Caldeos a los Incas, pasando por los Mayas, Aztecas, Celtas, Hindúes, Orientales, Nativos Norte-Americanos y muchos más, todos han desarrollado, conforme a su cultura, un sistema de interpretación poco o muy desarrollado para poder leer estos mensajes. En el contexto de la Astrología Occidental, la cual ha sido probablemente la más estudiada, investigada y aplicada, todo inició en Mesopotamia donde el hombre buscó unificar cielo y tierra optimizando los recursos de la sociedad agrícola; allí, podríamos llamar a esa infancia de la Astrología, la “Astro-biología”. Esta ultima se fue desarrollando a través de los siglos y las culturas. Los sabios, científicos y filósofos griegos fueron sin duda los que le dieron al arte de leer el cielo una estructura mucho más consistente, contribuyendo a su expansión y reconocimiento. En la edad media, la Astrología fue enseñada en las universidades, siendo está perfectamente unida con la Astronomía.

 

La primera atestación epigráfica Astrológica trata de una predicción que se refiere al fundador de la dinastía de Akkad (-2400 a.C.); una tableta de ladrillo cocido, en perfecto estado de conservación, cuenta acerca de esta predicción basada sobre un eclipse lunar:

 

“El rey de Akkad muere y sus sujetos son salvos.

El poder del rey de Akkad se debilitará.

Sus sujetos son prosperos.”

 

Este eclipse sucedió el 11 de mayo 2259 antes de J-C y coincidió con la muerte de Narâm-Sin, el nieto de Sargon de Akkad.

 

Las predicciones Astrológicas inicialmente se dirigían a la comunidad a través de su representante real, pero gradualmente pasaron del rey a los particulares. Algunas predicciones de la Astrología Asiria que no sorprenderán los Astrólogos de hoy:

 

“Si un niño nace cuando Venus se levanta, su vida será calma, voluptuosa; donde vaya, será querido; sus días serán largos”

 

“Si un niño nace cuando Júpiter se levanta y que Marte se acuesta, tendrá mucha felicidad y observará el detrimento de su enemigo”.

 

“El hombre encierra en si una influencia mucho más grande que la de los astros; sobrepasará las influencias si vive en según la justicia, pero si sigue sus ciegas inclinaciones, si desciende a la clase de los ignorantes y salvajes viviendo como ellos, el rey de la naturaleza ya no dominará, será dirigido por la naturaleza.” Tycho Brahe

 

“Puedo enorgullecerme de haber experimentado esta verdad: el hombre en su entrada en la vida, cuando ya no puede permanecer en las entrañas maternales pero que vive por si-mismo, recibe una marca, una imagen de todas las constelaciones celestes, es decir las marcas de las influencias planetarias, y conserva ese carácter hasta la tumba. (…) Tengo porque glorificarme en toda sinceridad de mi experiencia personal de treinta años.” Johannes Kepler.

 

Durante el siglo 17, entre los descubrimientos Astronómicos, la tiranía religiosa (inquisición), y las polémicas sociales, la Astrología entró en una etapa de decadencia, desconsideración y rechazo; los Astrónomos dejan de concebir cartas astrales en los observatorios y en 1660, cuando Colbert funda la Academia de Ciencias, la Astrología está excluida de la lista de las disciplinas admitidas. Buscaremos en vano la menor pieza histórica que pueda presentar una justificación cualquiera de una tal prohibición. Desde luego, la Astrología y la Astronomía quedan apartadas: la Astronomía se encargará de estudiar los movimientos del cielo, la Astrología por su lado buscará el significado de estos movimientos.

 

Hasta el siglo 20, gracias a los avances tecnológicos y el cambio de nuestra era (desde 1948 estamos en la era de Acuario), la Astrología resurge con fuerza siendo nuevamente admitida por muchos.

 

Así, a través de la historia, la Astrología se enraíza en lo más profundo de nuestra condición terrestre, que también es cósmica. El matrimonio del cielo y la tierra está inscrito en el corazón del Hombre, y allí, en ese microcosmos humano se plasma el macrocosmos universal. 

 

Hoy en día, a pesar del rechazo que muchos le tienen guiados por la ignorancia, la Astrología sigue su camino, cada día más respetada y valorada, aunque muchas mentes permanecen cerradas, el reconocimiento y la aceptación social no hace falta para que la Astrología siga creciendo.

Bogotá, XX de xxxxx

2019

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